Programador CNC en plantilla o externalizar: los números reales
La respuesta honesta no es «externaliza siempre». Hay un umbral de volumen bastante concreto a partir del cual contratar sale mejor, y conviene saber dónde está antes de decidir. Aquí está el cálculo completo, con el método para que metas tus propias cifras.
Es la conversación que tengo con casi todos los talleres a los que programo: «estamos valorando meter un programador». Es una decisión de 40.000 € al año, y en la mayoría de los casos se toma con una estimación mental del sueldo bruto y poco más.
El sueldo bruto es menos de dos tercios del coste real. Vamos con el número entero.
Lo que cuesta de verdad tenerlo en nómina
Partimos de un programador CAM con experiencia media. Las horquillas de sueldo en España se mueven bastante según comunidad y sector, así que uso una cifra intermedia y te dejo el método para que metas la tuya:
| Concepto | Coste anual |
|---|---|
| Salario bruto | 30.000 € |
| Seguridad Social a cargo de la empresa (~31 %) | 9.300 € |
| Licencia CAM anual | 4.000 – 12.000 € |
| Puesto de trabajo (equipo, amortizado) | ~900 € |
| Formación y actualización | ~1.000 € |
| Total anual | 45.000 – 53.000 € |
Ese rango son 3.750 – 4.400 € al mes, todos los meses, haya o no carga de trabajo. Y falta lo que no aparece en ninguna hoja de cálculo: el mes o dos de rodaje hasta que domina vuestros postprocesadores y vuestra forma de amarrar.
Las horas que realmente vas a tener
Un contrato de 1.750 h anuales no son 1.750 h de programación. Descontando vacaciones, festivos, bajas, reuniones y las inevitables interrupciones de taller, lo realista son 1.500 – 1.600 h productivas.
Con eso, el coste por hora productiva sale entre 28 y 35 €. Es una cifra buena: por hora, un programador en plantilla es más barato que cualquier externo. Ese no es el debate.
El debate real es la ocupación. Un programador interno solo sale rentable si tienes trabajo para llenarle esas 1.500 horas. Si le llenas la mitad, tu coste por hora útil se duplica y pasas a 60-70 €/h sin darte cuenta, porque el coste sigue corriendo esté programando o esperando.
Dónde está el umbral
Vamos a ponerlo en piezas, que es como se mide en el taller. Si una pieza compleja lleva de media 3 horas de programación:
| Piezas al año | Coste interno / pieza | Coste externo / pieza | Gana |
|---|---|---|---|
| 50 | ~900 € | ~280 € | Externo |
| 100 | ~450 € | ~280 € | Externo |
| 160 | ~280 € | ~280 € | Empate |
| 300 | ~150 € | ~280 € | Interno |
| 500 | ~90 € | ~280 € | Interno |
El punto de equilibrio cae alrededor de las 160 piezas complejas al año, unas 3 por semana sostenidas. Ajusta el número con tus horas por pieza reales: si tus piezas llevan 5 h, el umbral baja a unas 100; si llevan 1,5 h, sube por encima de 300.
Cuándo contratar, sin rodeos
Si estás por encima de ese umbral de forma estable, contrata. Un programador dentro del taller, que baja a máquina, ve el amarre y habla con el operario, aporta cosas que un externo no puede dar. Yo mismo lo diría a un cliente que llegara a ese volumen.
Contratar también gana cuando:
- Hay que estar a pie de máquina para ajustar sobre la marcha varias veces al día.
- Tu producto es muy repetitivo y el conocimiento acumulado del proceso es la ventaja.
- Trabajas con material clasificado o restricciones que impiden sacar ficheros de casa.
Cuándo externalizar
Por debajo del umbral, la aritmética es clara. Pero el argumento fuerte no es el coste unitario: es que el coste desaparece cuando no hay trabajo. Agosto, un cliente que retrasa un proyecto, un trimestre flojo — con un externo pagas cero; con una nómina, pagas igual.
Externalizar suele ganar cuando:
- Tu volumen es irregular, con picos y valles marcados.
- Ya tienes programador pero se le acumulan las piezas complejas mientras hace taladros.
- Necesitas una capacidad puntual —5 ejes, un postprocesador nuevo, una geometría rara— que no justifica una contratación.
- Quieres probar si un nicho nuevo te compensa antes de comprometer una nómina.
Ese segundo caso es más habitual de lo que parece. Muchos talleres no necesitan otro programador: necesitan liberar al que ya tienen del trabajo de bajo valor para que se dedique a lo difícil.
Cómo hacer tu propio cálculo
- Cuenta tus piezas. Cuántas programaste el año pasado, separando complejas de simples.
- Mide las horas. Cronometra tres piezas representativas, de principio a fin, incluyendo documentación.
- Calcula el coste interno. Coste anual total ÷ piezas al año.
- Compara con tu tarifa externa. Y mira también el escenario malo: ¿qué pasa si el año que viene bajan las piezas un 30 %?
Nota sobre las cifras: los costes laborales son horquillas de mercado estimadas y varían por comunidad autónoma, convenio y experiencia. Las licencias CAM oscilan mucho según fabricante y modalidad. Usa la tabla como método, no como verdad absoluta, y sustituye cada número por el tuyo.